Instalan una planta solar en Sevilla y descubren que 6 especies de rapaces la utilizan para cazar y descansar

El seguimiento duró dos años y medio en una instalación fotovoltaica de 150 MW. Los investigadores no detectaron rapaces muertas o heridas por colisiones.

Las placas solares no solo sirven para producir energía. También pueden convertirse en espacios utilizados por algunas aves para cazar, descansar o ganar altura durante el vuelo. Así lo ha observado un equipo liderado por la Universidad de Málaga (UMA), que ha registrado seis especies de rapaces en una planta fotovoltaica de Sevilla tras dos años y medio de seguimiento.

Seis especies de rapaces utilizan la planta para posarse, volar y cazar

Ratoneros y cernícalos aparecieron en el 88,9% de los muestreos. El milano negro estuvo presente en el 83,3% y el milano real, en el 55,6%. También se registraron águilas calzadas, en el 16,7%, y mochuelos europeos, en el 5,6%. El milano negro fue además la especie más abundante, con 1.807 individuos observados durante los muestreos, sobre un total de 2.082.

Los investigadores analizaron también qué hacían las aves dentro del recinto. El 38,1% de los comportamientos registrados correspondió a ejemplares posados y el 37,7% a vuelos. La caza representó el 14,8% y el vuelo circular, el 9,1%. Los paneles, postes y vallados funcionaron como puntos elevados para descansar y vigilar posibles presas. El resultado llega con un fuerte crecimiento de la potencia renovable andaluza. La Junta cifró esa capacidad en 19.518,4 MW al cierre de junio de 2026. Esa potencia rozaba el 73% de la capacidad total de generación eléctrica instalada.

El estudio siguió durante 30 meses una planta solar de 299 hectáreas en Sevilla

El trabajo se desarrolló entre julio de 2022 y diciembre de 2024, coincidiendo con los primeros 30 meses de funcionamiento de la planta. Dos observadores realizaron 18 muestreos mediante puntos fijos y un transecto a pie de 2.150 metros. La instalación está situada en la provincia de Sevilla, en un entorno agrícola dominado principalmente por cultivos de cereal. La escala importa. No se trata de autoconsumo residencial ni de placas solares colectivas, sino de una instalación de 299 hectáreas.

Durante el periodo estudiado no se detectaron rapaces muertas o heridas por colisiones con módulos, soportes o vallados. La planta también presentaba abundancia de conejos, liebres, perdices y pequeños mamíferos, según la investigación. Esa disponibilidad de presas puede explicar parte de la actividad de caza observada entre las filas de paneles. El trabajo también describe corrientes ascendentes generadas por el calentamiento de los paneles, aprovechadas por algunas especies planeadoras para ganar altura.

Los autores piden más seguimiento antes de extrapolar el resultado

Los autores advierten que el estudio analiza una sola instalación y no permite generalizar el resultado a todas las plantas fotovoltaicas. Tampoco existen datos previos a la construcción que permitan comparar la comunidad de rapaces antes y después. Esta limitación impide calcular con precisión el efecto neto de la infraestructura sobre las especies presentes.

La cautela resulta especialmente relevante porque otro trabajo del mismo grupo de la UMA ha analizado el impacto sobre aves esteparias amenazadas. Ese estudio concluyó que más de la mitad de la superficie fotovoltaica existente hasta 2020 ocupaba áreas muy favorables para alguna especie estudiada. Tras este análisis local, el equipo ampliará la investigación al conjunto de Andalucía.

El proyecto evaluará la compatibilidad entre plantas solares y zonas favorables para aves esteparias. Esta línea cuenta con 252.420 euros de financiación. Forma parte del Plan Complementario de I+D+i en Biodiversidad. El artículo científico está disponible en Journal of Raptor Research.

La Junta de Andalucía ha difundido los resultados ahora, aunque el estudio se desarrolló entre julio de 2022 y diciembre de 2024.