Andalucía aprueba nuevas medidas contra la obesidad infantil con consultas en 15 días y seguimiento de 18 meses

El programa ÓrbiTA cambiará el diagnóstico de la obesidad infantil desde los dos años e incorporará un tratamiento familiar. Su despliegue comenzará en el primer semestre de 2027.

La Junta de Andalucía ha aprobado un nuevo protocolo para atender la obesidad infantil desde los centros de salud, con consultas específicas en un máximo de 15 días y seguimiento individualizado de hasta 18 meses. El Consejo de Gobierno conoció el 14 de octubre de 2026 la aprobación del programa ÓrbiTA, que introduce cambios en el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad. La iniciativa comenzará a implantarse progresivamente en las ocho provincias andaluzas durante el primer semestre de 2027.

Los centros de salud detectarán posibles casos desde los dos años y ofrecerán consultas en 15 días

El nuevo programa establece que la detección se realizará principalmente durante las revisiones habituales de salud infantil a partir de los dos años. También permitirá identificar posibles casos en cualquier consulta médica cuando existan señales de alerta. Para los menores con factores de riesgo, se prevé una evaluación anual mediante el índice de masa corporal (IMC), además de los controles establecidos en el Programa de Salud Infantil.

Cuando los profesionales identifiquen un posible caso, se contempla una consulta específica en un plazo máximo de 15 días. A partir de ella, el equipo sanitario podrá desarrollar una valoración completa y acordar con la familia las medidas necesarias. Estas actuaciones se suman a la promoción de una alimentación saludable en la infancia, la actividad física y la prevención de hábitos perjudiciales.

El índice de masa corporal dejará de ser suficiente para diagnosticar la obesidad infantil

Uno de los cambios más importantes afecta a la manera de diagnosticar la enfermedad. El protocolo anterior del Servicio Andaluz de Salud, actualizado en 2014, utilizaba los percentiles del índice de masa corporal como criterios diagnósticos. Con ÓrbiTA, el IMC pasa a utilizarse como herramienta de cribado y no como criterio diagnóstico por sí solo. Los profesionales deberán valorar el exceso de tejido adiposo y su repercusión en la salud del menor.

La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias también modifica el enfoque del tratamiento. La obesidad infantil se aborda como una enfermedad crónica, compleja y multifactorial, evitando responsabilizar al niño o a su familia. El programa pretende reducir el estigma asociado al peso y prevenir los trastornos de la conducta alimentaria. Las intervenciones no estarán centradas exclusivamente en adelgazar, sino en mejorar la salud física, emocional y social.

Los menores podrán recibir seguimiento durante 18 meses con participación familiar

El programa ÓrbiTA contempla planes individualizados de seguimiento durante un periodo de hasta 18 meses, acordados con cada familia. Las intervenciones estarán adaptadas a las necesidades del menor e incluirán cambios sostenibles en alimentación, actividad física y otros hábitos cotidianos. También se valorará la implicación familiar y la evolución de la calidad de vida, sin considerar la pérdida de peso como único indicador de éxito.

Cuando aparezcan complicaciones metabólicas o factores de riesgo importantes, los profesionales de Atención Primaria podrán derivar a los pacientes a endocrinología pediátrica, nutrición, salud mental u otras especialidades. El centro de salud continuará participando en el seguimiento para mantener la continuidad asistencial. Entre los resultados que se valorarán figuran la estabilización del peso adecuada a la edad y la mejoría de las enfermedades asociadas.

El programa comenzará a implantarse en 2027 y tendrá formación sanitaria desde octubre

Antes de su puesta en marcha, la Junta iniciará el 21 de octubre de 2026 la formación específica de médicos, personal de enfermería y trabajadores sociales. La Escuela Andaluza de Salud Pública participará en esta preparación. El calendario oficial sitúa el comienzo del despliegue progresivo en el primer semestre de 2027, sin establecer una fecha única de implantación para todos los centros sanitarios.

La medida llega en un contexto de elevada prevalencia de sobrepeso. La Junta cita un dato histórico del 35,6% entre la población infantil y adolescente andaluza, aunque no concreta el periodo al que corresponde. En España, el estudio ALADINO 2023 situó el exceso de peso en el 36,1% de los escolares de seis a nueve años. Mientras se implanta ÓrbiTA, las familias pueden acudir a su centro de salud ante cualquier preocupación sobre el crecimiento o la salud de sus hijos. También pueden consultar los procedimientos para cambiar de pediatra del SAS.