El otoño astronómico comenzó el 23 de septiembre, pero Andalucía mantiene temperaturas propias del verano. Estos cinco destinos serranos permiten buscar bosque, altura y paisajes ligados al cambio de estación.
El otoño ya está aquí, al menos en el calendario, aunque salir a la calle en buena parte de Andalucía todavía recuerde más al verano. La nueva estación comenzó este 23 de septiembre con temperaturas muy elevadas y jornadas en las que el calor sigue siendo protagonista. Aun así, hay rincones de la comunidad donde el paisaje invita antes a cambiar de estación, especialmente entre montañas, bosques y pueblos de sierra.
La montaña permite buscar las primeras sensaciones de otoño
Esta selección no pretende señalar los cinco municipios con las temperaturas más bajas de Andalucía. El hilo común está en la montaña, los bosques y los paisajes que cambian de registro al terminar septiembre. Tampoco implica que el follaje esté ya en su máximo color otoñal.
Turismo de Andalucía señala precisamente el interior como uno de los grandes escenarios de la estación otoñal. Entre sus propuestas aparecen la Sierra de Grazalema, el Valle del Genal y la Sierra de Aracena. También destaca los bosques de castaños por sus tonos dorados y rojizos. Este año, además, AEMET anticipa un otoño más cálido de lo habitual.
Grazalema y Capileira, dos pueblos donde la altura cambia el paisaje
Grazalema, en Cádiz, reúne varios ingredientes para abandonar antes la imagen del verano. El pueblo queda rodeado por la Sierra de Grazalema y sus bosques de pinsapos. Turismo de Andalucía destaca también la elevada pluviosidad de este territorio, que crea una imagen mucho más verde que otras zonas andaluzas. Durante los meses más cálidos ya funciona como un refugio climático de Grazalema, y ahora suma el atractivo de las primeras escapadas de otoño.
Capileira, en Granada, juega otra carta: la altura. El Ayuntamiento sitúa el municipio a casi 1.500 metros sobre el nivel del mar, en pleno Barranco del Poqueira. Desde allí parten senderos y miradores hacia las cumbres de Sierra Nevada. Sus calles empedradas, los tinaos y el paisaje de alta montaña ayudan a cambiar de estación visualmente incluso cuando las horas centrales siguen siendo cálidas.
Castaño del Robledo y Genalguacil miran al calendario de los castaños
Castaño del Robledo, en Huelva, tiene una relación especialmente directa con el otoño. Está enclavado en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, dentro de un territorio marcado por el castañar. La web oficial de Turismo de Andalucía recomienda precisamente los meses otoñales para recorrer los caminos entre Castaño del Robledo, Fuenteheridos y Galaroza. Allí, amarillos, verdes y anaranjados terminan dominando el bosque conforme avanza la estación.
Genalguacil, en Málaga, suma naturaleza y arte. El municipio lleva desde 1994 incorporando obras contemporáneas a sus calles y plazas, hasta convertir el casco urbano en su conocido Pueblo Museo. A su alrededor aparece el Valle del Genal, donde la Junta de Andalucía identifica los bosques de castaños como uno de sus paisajes más característicos. En otoño, las hojas amarillean y transforman especialmente la imagen del valle.
Segura de la Sierra suma castillo, senderos y naturaleza de otoño
Segura de la Sierra, en Jaén, completa la selección desde el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Su perfil permite combinar el casco histórico y el castillo con rutas por uno de los principales espacios naturales del interior andaluz. Turismo de Andalucía recoge itinerarios que parten del propio municipio y atraviesan los paisajes del parque natural.
El otoño tiene además un peso especial en este territorio. Una guía de la Diputación de Jaén identifica primavera y otoño como temporadas apreciadas por senderistas. En estos meses aparecen también reclamos estacionales como la berrea y la micología. Quienes quieran ampliar opciones pueden consultar estas rutas de senderismo para el otoño.
El calor, por tanto, no ha abandonado Andalucía porque haya cambiado la estación en el calendario. Pero entre montañas, castañares y pueblos blancos ya se puede empezar a buscar otra Andalucía, más ligada al bosque y a las escapadas de interior.