El SAS sigue con tan solo 8 de los 34 podólogos inicialmente previstos para cubrir toda Andalucía

El Colegio Profesional reclama cubrir las 26 plazas pendientes y denuncia dificultades en el seguimiento de pacientes con diabetes, especialmente aquellos con riesgo de sufrir lesiones en los pies.

Andalucía sigue esperando la incorporación de buena parte de los podólogos prometidos para reforzar la sanidad pública. Aunque el Servicio Andaluz de Salud (SAS) se comprometió a incorporar 34 profesionales, hasta ahora solo han llegado ocho, uno por provincia. Así lo ha denunciado el Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía, que reclama cubrir las 26 plazas pendientes y mejorar la atención a los pacientes, especialmente a las personas con diabetes que necesitan un seguimiento periódico de sus pies.

El SAS todavía tiene pendientes 26 de las 34 plazas de podólogos previstas

El compromiso de incorporar estos profesionales se remonta al Pacto de Atención Primaria de 2023. La planificación contemplaba ocho plazas para julio de 2024, otras 13 para enero de 2025 y las 13 restantes para enero de 2026. Sin embargo, según el comunicado del Colegio de Podólogos, todavía faltan 26 incorporaciones para completar la dotación inicialmente prevista.

El acuerdo también contemplaba ocho equipos formados por un podólogo y un técnico en cuidados auxiliares de enfermería antes de finalizar 2024. El Colegio asegura que tampoco se han constituido en las condiciones previstas. En agosto de 2025, el SAS anunció las primeras incorporaciones de podólogos, aunque aquel despliegue se limitaba inicialmente a garantizar un profesional por provincia.

Qué tratamientos de podología cubre actualmente el SAS en Andalucía

La asistencia podológica pública en Andalucía no está disponible para cualquier problema de los pies. Según la cartera de servicios del SAS, esta prestación complementaria está dirigida únicamente a personas con diabetes. Incluye atención mediante profesionales públicos y consultas privadas adheridas al sistema, con procedimientos sujetos a criterios clínicos.

La cartera contempla tratamientos de callosidades, alteraciones de las uñas, valoraciones biomecánicas, ortopodología y determinadas intervenciones podológicas. También recoge actuaciones preventivas y educación sobre el cuidado de los pies. No obstante, cada procedimiento tiene sus indicaciones y condiciones de acceso, especialmente para pacientes con antecedentes de úlceras, amputaciones o alto riesgo de desarrollar lesiones.

Cómo acceder a la atención podológica pública y solicitar nuevas consultas

El Decreto 33/2019, publicado en el BOJA, regula la asistencia complementaria para personas con diabetes y pie diabético o alto riesgo de padecerlo. Incluye prevención y autocuidados, eliminación de callosidades y durezas, así como corte y fresado de uñas. Para recibirla en un centro privado adherido, se necesita una solicitud del sistema sanitario público, previamente visada. La persona beneficiaria puede elegir profesional entre los disponibles y no debe pagar por los tratamientos incluidos.

La norma también permite realizar consultas sucesivas, aunque cada una exige una nueva solicitud autorizada. Los centros adheridos deben ofrecer cita en menos de 30 días hábiles, o menos de diez cuando la derivación sea preferente. Para acceder al podólogo referente del SAS, la cartera de Atención Primaria contempla la derivación mediante enfermería de práctica avanzada en heridas crónicas complejas. Por tanto, quienes necesiten esta asistencia deben acudir a su equipo sanitario para que valore la situación clínica y gestione la derivación correspondiente.

Los podólogos denuncian dificultades para atender a pacientes con diabetes

El Colegio Profesional sostiene que las limitaciones actuales en las derivaciones dificultan la continuidad de los tratamientos. Su presidenta, Rosario Correa, reclama que la asistencia se determine según las necesidades del paciente y no por restricciones administrativas. La organización considera especialmente preocupante esta situación para las personas con diabetes, debido al riesgo de que determinadas lesiones evolucionen hacia complicaciones graves.

El colectivo también pide ampliar progresivamente la atención pública a otras enfermedades y deformidades de los pies. La Junta ya había avanzado en esta integración cuando creó la categoría profesional de podólogo en 2024. Posteriormente, en diciembre de 2025, confirmó que mantenía una hoja de ruta para incorporar más especialistas. Sin embargo, el Colegio insiste en que las 34 plazas previstas deben ser el punto de partida, no el límite de la atención podológica pública.