Así se hacen las sopas perotas de Álora, la receta malagueña que convierte el pan duro en un plato delicioso

Este plato de origen campesino combina pan cateto, hortalizas y aceite de oliva. Su tradición continúa viva en el Valle del Guadalhorce, donde sigue siendo protagonista de las reuniones familiares y las fiestas populares.

En muchas casas de Álora, en Málaga, el pan que sobra del día anterior nunca se tira. Se guarda para preparar las sopas perotas, una receta de las de toda la vida, hecha con verduras de la huerta, aceite de oliva y pocos ingredientes más. Con el tiempo se ha convertido en una forma sencilla y económica de dar de comer a toda la familia, especialmente en los hogares que vivían del campo. Hoy, este plato sigue siendo uno de los grandes orgullos gastronómicos del Valle del Guadalhorce y hasta tiene su propia fiesta popular.

Las sopas perotas nacieron como comida de los trabajadores del campo

Para conocer el origen de las sopas perotas, hay que remontarse a la vida rural de Álora. A finales del siglo XIX y principios del XX, los jornaleros llevaban al campo los ingredientes necesarios para preparar su almuerzo. Utilizaban pan asentado, verduras de la huerta y utensilios sencillos, como una caldera, un lebrillo de barro y una cuchara de madera. Era una comida económica, fácil de preparar y suficientemente contundente para continuar trabajando.

Aquella costumbre terminó convirtiéndose en una de las señas de identidad de los perotes, como se conoce popularmente a los vecinos de Álora. Aunque recibe el nombre de sopa, no es un plato con abundante caldo. El pan absorbe el líquido del sofrito hasta adquirir una textura espesa y jugosa. Es otro ejemplo de la importancia del pan en la cocina andaluza, donde todavía se conservan elaboraciones tradicionales muy particulares.

Qué ingredientes se necesitan para preparar las sopas perotas tradicionales

La receta conserva su carácter humilde y no requiere productos difíciles de encontrar. Para unas cuatro personas, una versión casera utiliza unos 500 gramos de pan cateto del día anterior y 500 gramos de tomates maduros. También lleva tres patatas, un pimiento verde, una cebolla, dos dientes de ajo y varios espárragos verdes. Se completa con aceite de oliva virgen extra, sal y aproximadamente un litro de agua. Las cantidades son orientativas, ya que existen distintas versiones familiares.

Algunas elaboraciones incorporan hierbabuena, azafrán o pimienta para intensificar el sabor. También cambian los acompañamientos según la época del año. Es habitual servir las sopas con aceitunas aloreñas, pepino, naranja o incluso uvas. Esta flexibilidad explica por qué la receta encaja tan bien con la cocina de aprovechamiento y con el consumo de alimentos de temporada.

Cómo preparar las sopas perotas de Álora paso a paso

La elaboración tradicional comienza preparando las hortalizas y desmenuzando el pan, preferiblemente con las manos y sin retirar la corteza. El método que recoge Canal Sur en un reportaje sobre Álora mantiene el procedimiento de los antiguos hogares: freír las patatas, preparar el refrito y aprovechar su caldo para empapar el pan.

Para hacer la receta en casa, se pueden seguir estos pasos:

  1. Preparar el pan. Desmenuzar el pan cateto del día anterior y extenderlo en una fuente amplia o lebrillo de barro.
  2. Freír las patatas. Pelarlas, cortarlas en rodajas y freírlas en aceite de oliva. Retirarlas y reservarlas.
  3. Hacer el sofrito. En el mismo aceite, cocinar la cebolla, el pimiento, el ajo y los espárragos troceados. Añadir después el tomate picado.
  4. Incorporar el agua. Devolver las patatas al refrito, añadir agua y sal, y calentar suavemente hasta que el conjunto esté muy caliente.
  5. Empapar el pan. Verter las verduras y el caldo sobre el pan desmenuzado. Dejar reposar unos momentos para que absorba el líquido.

Uno de los secretos de las sopas perotas está en controlar la cantidad de caldo. El pan debe quedar bien impregnado, pero sin deshacerse ni convertirse en una masa demasiado líquida. La receta tradicional recomienda añadir el caldo muy caliente, antes de que rompa a hervir, y ajustar la cantidad según el pan utilizado.

Álora mantiene viva una receta que forma parte de su identidad

Las sopas perotas también conservan su manera tradicional de servirse. Durante generaciones, era habitual reunir a los comensales alrededor de un lebrillo del que todos compartían la comida. Los acompañamientos frescos aportaban un contraste con el pan caliente y las verduras. Esa costumbre refleja una gastronomía que también puede descubrirse recorriendo otros pueblos andaluces con tradición gastronómica.

Álora dedica cada primer sábado de octubre una fiesta a este plato. En 2026 celebró su XXII edición, con degustaciones, mercado artesanal, música y actividades culturales. El Ayuntamiento de Álora recoge en su crónica del 4 de octubre la gran participación de vecinos y visitantes. Una celebración que permite entender cómo una receta nacida para aprovechar el pan terminó convirtiéndose en uno de los símbolos gastronómicos de Málaga.

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