Los 4 cambios que recomienda la Junta de Andalucía para ahorrar agua en casa sin hacer obras

La Junta de Andalucía recomienda adoptar pequeños hábitos para evitar el desperdicio de agua. Algunos dispositivos sencillos también permiten reducir el consumo sin reformar la vivienda.

Ahorrar agua en casa no exige cambiar todas las instalaciones ni gastar grandes cantidades de dinero. A veces basta con colocar una pequeña pieza en el grifo, revisar la cisterna o modificar algunos hábitos en la ducha. Son medidas sencillas que pueden ayudar a reducir el consumo y, con ello, la factura que llega cada mes o cada trimestre.

En Andalucía, donde la gestión del agua tiene especial importancia, la Junta recomienda prestar atención a las instalaciones domésticas y evitar los gastos innecesarios. La cuestión también interesa desde el punto de vista económico, especialmente después de conocerse los datos sobre el consumo de agua de los hogares andaluces. Hay cuatro cambios que merece la pena conocer.

Colocar aireadores en los grifos para reducir el consumo de agua

Uno de los sistemas más fáciles de instalar es el aireador, también conocido como perlizador. Se trata de una pequeña pieza que se coloca en la salida del grifo y mezcla aire con agua. De esta manera, permite mantener un chorro adecuado utilizando menos cantidad de líquido. Se puede incorporar a muchos grifos de cocina y lavabo sin sustituirlos por completo.

Su eficacia está respaldada por organismos públicos. El Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, estimó una reducción del 25% en el consumo de los grifos donde instaló estos dispositivos. El ahorro real depende del modelo, la presión y el uso que se haga del grifo. Antes de comprarlo, conviene comprobar que sea compatible con la instalación.

Las cisternas de doble descarga pueden ahorrar hasta un 40% de agua

El inodoro es otro de los puntos donde se puede reducir el gasto. Las cisternas tradicionales descargan una cantidad considerable de agua cada vez que se accionan, incluso cuando no es necesario vaciar todo el depósito. Los mecanismos de doble pulsador permiten elegir entre una descarga reducida y otra completa.

Según las recomendaciones ambientales de la Junta de Andalucía, sustituir una cisterna convencional por un sistema de doble descarga o interrupción puede proporcionar ahorros de hasta el 40% en este uso. La Administración aconseja mecanismos que limiten la descarga completa a un máximo de seis litros. En determinados modelos es posible adaptar el mecanismo existente sin cambiar el inodoro, aunque es necesario comprobar su compatibilidad.

Una fuga pequeña puede desperdiciar cientos de litros cada mes

No todas las pérdidas de agua son fáciles de detectar. Un grifo que gotea durante todo el día o una cisterna que deja pasar un pequeño hilo de agua pueden aumentar el consumo sin que los habitantes de la vivienda se den cuenta. La Junta calcula que un goteo constante puede desperdiciar entre 20 y 30 litros diarios. Esto representa entre 600 y 900 litros en un mes de 30 días.

Existe una comprobación sencilla para descubrir posibles fugas. Emasesa, la empresa metropolitana de abastecimiento de Sevilla, recomienda cerrar todos los grifos, asegurarse de que no funciona ningún aparato que utilice agua y observar el contador con la llave de paso interior abierta. Si continúa registrando consumo, puede existir una fuga en la instalación. En ese caso conviene localizarla y repararla cuanto antes, recurriendo a un profesional cuando sea necesario.

Acortar las duchas y cambiar algunos hábitos en la cocina

El tiempo que permanecemos bajo la ducha también influye directamente en el consumo. Una ducha de cinco minutos puede utilizar alrededor de 50 litros, según las referencias divulgativas de la Junta, aunque la cantidad depende del caudal. Por ejemplo, reducir tres minutos una ducha con un consumo de diez litros por minuto permitiría ahorrar 30 litros en cada ocasión. Además, cerrar el agua mientras nos enjabonamos evita un gasto innecesario.

La cocina ofrece otras oportunidades. Poner la lavadora y el lavavajillas cuando estén llenos, utilizar programas eficientes y evitar lavar los alimentos bajo un grifo abierto son recomendaciones de la Dirección General de Consumo. También resulta útil conocer cómo utilizar correctamente el lavavajillas para evitar gastos innecesarios. Otra posibilidad es recoger en un recipiente el agua limpia que sale de la ducha mientras esperamos a que alcance la temperatura deseada y aprovecharla después para la limpieza o el riego.

¿Cuánto se puede ahorrar realmente en la factura? No existe una cifra válida para todas las viviendas. Depende de los litros que se dejen de consumir, del número de personas y de las tarifas aplicadas en cada municipio. Consumo Responde explica que el recibo incluye conceptos fijos y otros variables vinculados al consumo. Por tanto, gastar menos agua puede reducir la parte variable, pero no elimina los costes fijos. Revisar los metros cúbicos facturados antes y después de aplicar estas medidas es la mejor manera de comprobar su resultado.