La Junta de Andalucía declara Bien de Interés Cultural un juego jienense documentado desde 1625

El Consejo de Gobierno ha aprobado su inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Actividad de Interés Etnológico.

El Consejo de Gobierno acordó el 31 de agosto de 2026 proteger los bolos serranos de Jaén como Bien de Interés Cultural. La inscripción se realizará en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con la tipología de Actividad de Interés Etnológico. La decisión reconoce una práctica tradicional todavía activa en numerosos municipios jiennenses. Su referencia documental más antigua en la provincia data de 1625.

Una tradición serrana documentada desde 1625 y extendida por Jaén

Los bolos serranos forman parte de la identidad cultural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Su desarrollo está ligado a un territorio de fuerte tradición forestal y a comunidades que transmitieron el juego durante generaciones. La referencia más antigua localizada en Jaén corresponde a 1625 y recoge un altercado ocurrido durante una partida. La documentación oficial también sitúa antecedentes en ordenanzas municipales de los siglos XVI y XVII.

La práctica ya no se limita a las comarcas donde se consolidó históricamente. La Junta cita municipios como Arroyo del Ojanco, Chilluévar, Génave, Hinojares, Hornos, La Iruela, Orcera, Quesada o Santiago-Pontones. También aparece en Peal de Becerro, Pozo Alcón, Santo Tomé, Torredelcampo, Villacarrillo y Villanueva del Arzobispo. El Parque Natural de Cazorla mantiene una relación directa con esta tradición y con buena parte de su identidad serrana.

El procedimiento de protección comenzó antes de la decisión adoptada ahora por el Consejo de Gobierno. La Delegación Territorial inició la tramitación el 12 de septiembre de 2025. La resolución se publicó en el BOJA el 17 de septiembre. Aquel expediente ya definía los bolos serranos como una expresión viva, dinámica y transmitida mediante el aprendizaje. También destacaba la incorporación de mujeres y jóvenes a una práctica vinculada inicialmente a hombres adultos.

Dos modalidades, más de 50 boleras populares y jugadores de hasta 90 años

Los bolos serranos se practican al aire libre, normalmente entre marzo y noviembre, fuera de la campaña principal de recogida de aceituna. El juego necesita una bolera o bolea, además de bolas y mingos, que son las piezas pequeñas golpeadas durante la partida. Existen dos modalidades principales, conocidas como valle y montaña. La primera utiliza tres mingos y conserva lances relacionados con los bolos medievales.

La modalidad de montaña emplea un único mingo y elimina algunos lances de la modalidad anterior. La Junta destaca que esta característica la convierte en una modalidad singular dentro de la Península Ibérica. La práctica fue federada oficialmente en el año 2000. Desde entonces se celebran campeonatos regionales, provinciales y comarcales. En 2024 había hasta 20 clubes inscritos en la Federación Andaluza de Bolos.

La participación abarca edades muy amplias. La documentación recoge jugadores desde los seis hasta los 90 años, e incluso tarjetas federativas de personas de 91 años. Jaén dispone de doce boleras donde se celebran competiciones deportivas oficiales. A ellas se suman más de 50 espacios destinados a concursos populares. Los premios pueden incluir trofeos, pero también aceite, jamones o embutidos.

Este carácter popular se integra en un patrimonio jiennense que combina tradiciones, espacios históricos y elementos culturales vinculados a distintas comarcas. En los bolos serranos, además, la competición federada convive con partidas y concursos en los que participan jugadores no habituales. Esa convivencia ha permitido conservar la vertiente deportiva sin perder el componente social asociado tradicionalmente a las boleras.

Qué cambia con la protección de los bolos serranos como Bien de Interés Cultural

La inscripción como BIC reconoce oficialmente el valor etnológico de los bolos serranos. También refuerza las medidas destinadas a su conservación y transmisión. El acuerdo aprobado por la Junta busca asegurar la continuidad de una actividad integrada en el patrimonio cultural de Jaén. La protección abarca el juego y los conocimientos, espacios y formas de participación que permiten mantenerlo vivo.

Entre las recomendaciones de salvaguarda figura mantener jornadas formativas en centros educativos para alumnado y profesorado. Estas acciones también pueden dirigirse a empresas relacionadas con actividades deportivas extraescolares. Se plantea incorporar esta tradición a efemérides relevantes del calendario escolar andaluz. La Junta recomienda además que los municipios con boleras o boleas valoren proteger estos espacios mediante sus documentos de planeamiento urbanístico.

La decisión culmina así un procedimiento iniciado formalmente en septiembre de 2025. Los bolos serranos pasan a contar con el reconocimiento de Bien de Interés Cultural como Actividad de Interés Etnológico. La medida combina su dimensión deportiva con su papel como elemento de identidad local y transmisión cultural. Su continuidad seguirá dependiendo también de clubes, ayuntamientos, familias y nuevos jugadores.