El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico ha documentado 34 metros de restos submarinos. Los materiales encontrados apuntan a un barco italiano que viajaba hacia Argentina.
Los restos de un barco que lleva más de un siglo bajo el agua frente a Marbella empiezan a revelar su historia. El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) informó el 25 de octubre los resultados de una campaña arqueológica de 15 días en Cabopino. Los investigadores han documentado 34 metros de estructura y 26 barriles, además de materiales de construcción franceses. Los indicios apuntan al Garigliano, una embarcación italiana hundida en 1887, aunque su identificación todavía no es definitiva.
Las baldosas francesas acercan el naufragio de Marbella al barco italiano Garigliano
El buque podría haber realizado su último viaje hace 139 años. Según los documentos históricos estudiados, el Garigliano partió de Marsella con destino a Buenos Aires. Sin embargo, un temporal provocó su naufragio frente a la costa malagueña. La embarcación pertenecía al comercio marítimo del siglo XIX, cuando numerosos barcos transportaban mercancías entre Europa y América.
Los arqueólogos han identificado cuatro producciones de baldosas entre los materiales conservados. Tres presentan marcas relacionadas con fabricantes del sur de Francia: Pierre Lançon, Roux B. Martin y A. Remuzat. También han localizado tejas elaboradas por Pierre Sacoman en Marsella. Estas piezas permiten relacionar el cargamento con centros industriales franceses y reforzar la hipótesis sobre la identidad del barco.
Los investigadores documentan 34 metros del barco y reconstruyen cómo quedó hundido
Una de las principales novedades de la intervención es el estudio de la estructura de madera conservada bajo el mar. El equipo ha registrado 34 metros visibles del casco, una dimensión que coincide con las características generales de los grandes mercantes transoceánicos de aquella época. La documentación histórica indica que embarcaciones de este tipo podían alcanzar aproximadamente los 45 metros de eslora.
Los restos también permiten reconstruir cómo terminó el naufragio. El buque habría embarrancado con la proa orientada hacia la playa y una fuerte inclinación hacia babor. Los investigadores consideran posible que ambos costados terminaran abriéndose hacia el exterior por el peso del cargamento. Esta interpretación sigue pendiente de nuevas comprobaciones arqueológicas.
Los 26 barriles encontrados podrían ayudar a identificar la mercancía que transportaba
El hallazgo de 26 barriles constituye otra de las pistas más interesantes de la campaña. Los documentos consultados por el IAPH señalan que el Garigliano transportaba cemento romano, un material empleado en la construcción durante el siglo XIX. Algunos recipientes parecen conservar parte de su contenido, aunque los análisis todavía deberán determinar de qué sustancia se trata.
Los especialistas han recogido muestras de los barriles y de distintos elementos del buque. El estudio de las maderas permitirá conocer las especies utilizadas en su construcción. También se analizará el revestimiento de cobre del casco. Estas pruebas podrían proporcionar información sobre las técnicas navales y ayudar a diferenciar esta embarcación de otros mercantes de su época.
El IAPH volverá a investigar el pecio de Cabopino en 2027 para confirmar su identidad
La campaña, desarrollada con participación de la Universidad de Granada, ha incluido dos sondeos arqueológicos y varias actuaciones de limpieza. Los trabajos se concentraron en la zona de proa y en la parte central del barco. Además, se realizaron grabaciones en 360 grados y fotografías destinadas a elaborar un modelo tridimensional del yacimiento. Esta documentación permitirá estudiar sus estructuras sin depender exclusivamente de nuevas inmersiones.
El Centro de Arqueología Subacuática tiene previsto regresar al pecio encontrado en Cabopino en 2027. Hasta entonces, la identidad del barco sigue siendo una hipótesis respaldada por los hallazgos, no una confirmación definitiva. El proyecto se suma a las investigaciones destinadas a recuperar el pasado andaluz, también visible en lugares como los pueblos abandonados de Andalucía.
La información completa sobre la intervención puede consultarse en el comunicado oficial de la Junta de Andalucía.