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Matalascañas tendrá una nueva depuradora soterrada y más alejada del mar junto a Doñana

La alternativa seleccionada sitúa la futura EDAR detrás de la actual planta y utilizará un sistema biológico MBBR. El proyecto entra ahora en evaluación ambiental antes de poder avanzar hacia su construcción.

La futura depuradora de Matalascañas, en Almonte (Huelva), será soterrada y estará situada detrás de la instalación actual, en una parcela más alejada de la línea de costa. La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) anunció este 2 de septiembre la alternativa elegida después de estudiar cuatro posibles emplazamientos y dos tecnologías de tratamiento. El estudio previo y la documentación ambiental han supuesto una inversión de 466.000 euros.

La nueva depuradora de Matalascañas quedará soterrada detrás de la actual

La solución seleccionada contempla construir la nueva EDAR en la parcela situada inmediatamente detrás de la depuradora existente. La instalación quedará soterrada, una característica con la que la CHG pretende reducir su presencia en superficie y facilitar su integración en un entorno urbanizado y de especial sensibilidad ambiental. El organismo explica los detalles en la información oficial sobre la nueva EDAR.

La ubicación supone también alejar la infraestructura respecto a la línea del litoral. No era la única posibilidad analizada. El estudio comparó cuatro emplazamientos y dos tecnologías, teniendo en cuenta criterios técnicos, económicos, sociales y ambientales. Las opciones descartadas requerían conducciones más largas, presentaban mayores afecciones ambientales o encontraban dificultades relacionadas con la disponibilidad de los terrenos.

La planta utilizará tecnología MBBR para tratar las aguas residuales

La alternativa elegida combina ese emplazamiento con tecnología MBBR, que la Confederación define como un sistema de tratamiento biológico de aguas residuales. Será la solución sobre la que se continuará desarrollando la ampliación y mejora del sistema de saneamiento de este núcleo turístico de la costa onubense.

La gestión del agua tiene una relevancia especial en esta zona por su proximidad a Doñana. La propia planificación hidrológica del Guadalquivir ya incluía una nueva EDAR de Matalascañas entre las actuaciones planteadas para el entorno del espacio natural, junto a medidas relacionadas con abastecimiento, aguas subterráneas y mejora de la depuración.

La cuestión del tratamiento y reutilización del agua también está generando proyectos en la provincia. La Universidad de Huelva, por ejemplo, lidera una investigación que permite reutilizar residuos para tratar agua, recuperando entre el 80% y el 85% del hierro de determinados lodos industriales.

El proyecto entra ahora en la fase de evaluación ambiental

La decisión conocida ahora no significa que las obras vayan a comenzar de inmediato. Una vez escogida la alternativa técnicamente más favorable, la CHG trabaja en la redacción del Estudio de Impacto Ambiental. La previsión del organismo es que este documento pueda estar terminado a finales de 2026.

También está redactado el pliego de bases para contratar la elaboración del proyecto constructivo de ampliación y mejora de la depuradora. Esa siguiente etapa podrá continuar una vez obtenida la correspondiente Declaración de Impacto Ambiental. Después deberá avanzarse hacia la futura licitación del proyecto.

La elección del emplazamiento supone así uno de los primeros pasos concretos para sustituir o ampliar una infraestructura incluida desde hace años entre las actuaciones de planificación hídrica vinculadas al entorno de Doñana. Otros espacios naturales andaluces también están siendo utilizados para ensayar medidas ambientales, como ocurre con Los Alcornocales y el cambio climático.