Andalucía alcanza los 885 ejemplares en el censo de 2025, 49 más que un año antes, mientras la especie amplía su presencia hacia Granada y las Subbéticas jiennenses.
La población de lince ibérico en Andalucía alcanzó los 885 ejemplares durante 2025, según el último censo coordinado por el Ministerio para la Transición Ecológica. De ellos, 613 se concentran en Sierra Morena Oriental, entre Jaén y Córdoba. Esta zona se mantiene como el núcleo concreto con mayor presencia de la especie en toda la Península Ibérica. La Junta ha destacado este 3 de septiembre la expansión hacia nuevos territorios y la consolidación de corredores entre poblaciones.
Sierra Morena Oriental concentra 613 linces entre Jaén y Córdoba
El principal núcleo andaluz comprende las poblaciones de Andújar-Cardeña, Guarrizas y Guadalmellato. El censo identifica allí 436 ejemplares adultos o subadultos, 127 hembras reproductoras o territoriales y 177 cachorros. La cifra sitúa a esta zona por delante de cualquier otro núcleo individual de presencia de lince ibérico de la Península.
Andalucía suma en conjunto 622 adultos o subadultos y 263 cachorros. Dentro del primer grupo se han identificado 180 hembras reproductoras o territoriales. El aumento de la población está acompañado por actuaciones de seguimiento, reintroducción y recuperación de fauna amenazada desarrolladas en distintos puntos de la comunidad.
El lince gana terreno en Granada, Jaén y las áreas de conexión
Sierra Morena Oriental representa la mayor concentración, pero el mapa del lince ibérico en Andalucía muestra una distribución cada vez más amplia. El desglose difundido por la Junta incluye poblaciones históricas, zonas de reintroducción, corredores y territorios colonizados de forma natural.
| Zona | Ejemplares | Hembras reproductoras | Cachorros |
|---|---|---|---|
| Sierra Morena Oriental | 613 | 127 | 177 |
| Doñana-Aljarafe | 133 | 32 | 41 |
| Áreas de conexión de Sierra Morena | 61 | 9 | 19 |
| Campiña y Subbéticas jiennenses | 44 | 9 | 17 |
| Sierra Arana | 27 | 2 | 7 |
| Otras zonas | 7 | 1 | 2 |
| Total Andalucía | 885 | 180 | 263 |
Uno de los movimientos más relevantes se produce en Sierra Arana, en Granada, donde desde 2022 funciona un programa de reintroducción. Ya se contabilizan 27 animales y siete cachorros. Al mismo tiempo, la colonización natural avanza por Torredelcampo, Pegalajar, Alcaudete y Sierra Mágina en Jaén. En este último grupo se han registrado 44 ejemplares y 17 cachorros.
Los corredores permiten unir poblaciones que antes estaban más aisladas
Las denominadas áreas de conexión de Sierra Morena reúnen otros 61 linces, entre ellos nueve hembras reproductoras y 19 cachorros. Estos territorios actúan como zonas intermedias que facilitan los desplazamientos entre núcleos. El seguimiento ha detectado movimientos entre diferentes poblaciones e incluso la llegada de un ejemplar procedente de Vale do Guadiana, en Portugal.
Hay una diferencia importante al interpretar las cifras. Los 613 ejemplares corresponden específicamente a Sierra Morena Oriental de Andalucía. Si se toma Sierra Morena como una gran área geográfica que incluye territorios andaluces y castellanomanchegos, el censo estatal alcanza los 1.145 linces. El MITECO contabiliza 613 en los núcleos orientales andaluces, 61 en las áreas de conexión de Andalucía y 471 en varios núcleos de Castilla-La Mancha.
El crecimiento continúa, pero los atropellos siguen siendo una amenaza
La recuperación ha permitido que el lince ibérico pasara en 2024 de la categoría de “en peligro” a “vulnerable” en la Lista Roja de la UICN. El cambio no significa que hayan desaparecido los riesgos. Durante 2025 se detectaron 273 muertes de linces y 212 estuvieron relacionadas con atropellos, el 77,9% de las muertes registradas.
La Junta mantiene entre sus prioridades la mejora del hábitat, la conexión de poblaciones, la prevención de atropellos y la disponibilidad de su principal presa. Este último punto resulta especialmente sensible por la desigual situación del conejo silvestre en el territorio andaluz. La conservación de la especie se integra además en políticas más amplias de gestión de espacios naturales y en los sucesivos proyectos europeos LIFE.