Los jubilados con ingresos reducidos pueden acceder a complementos de pensión, ayudas de 525 euros para determinados alquileres y descuentos eléctricos de hasta el 57,5 %, según sus circunstancias.
Cobrar una pensión baja y vivir solo puede hacer que cada factura se mire con lupa. Lo que muchos jubilados desconocen es que en Andalucía existen varias ayudas para aliviar estos gastos. En 2026, dependiendo de sus ingresos y del tipo de pensión que reciban, pueden acceder a complementos de la Seguridad Social, ayudas de 525 euros para el alquiler o descuentos en la factura de la luz. Eso sí, cada prestación tiene sus propios requisitos y no todas son compatibles ni se conceden automáticamente.
El complemento a mínimos puede elevar una pensión de 800 a 936,20 euros mensuales
Los jubilados que reciben una pensión contributiva inferior al mínimo legal pueden tener derecho a un complemento económico de la Seguridad Social. En 2026, la pensión mínima de jubilación para una persona de 65 años o más, sin cónyuge, está fijada en 13.106,80 euros anuales. Para acceder es necesario cumplir los requisitos económicos y de residencia establecidos en la normativa.
Por ejemplo, una persona jubilada que cobre 800 euros mensuales en 14 pagas podría recibir 136,20 euros adicionales por paga hasta alcanzar ese mínimo. Este cálculo supone que no tiene otras rentas ni pensiones que modifiquen su derecho. Como explicamos en nuestra información sobre el complemento a mínimos en 2026, la cuantía puede reducirse o desaparecer cuando cambian los ingresos. Los interesados pueden solicitar su revisión ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
Los pensionistas no contributivos pueden pedir 525 euros para el alquiler
Quienes cobran una pensión no contributiva tienen otras posibilidades. La cuantía íntegra de esta prestación alcanza en 2026 los 628,80 euros mensuales en 14 pagas. Además, sus beneficiarios pueden solicitar un complemento de 525 euros anuales cuando residen en una vivienda alquilada. Para conseguirlo, deben carecer de vivienda en propiedad, ser titulares del alquiler y acreditar una residencia habitual de al menos 180 días. El contrato debe tener una vigencia mínima de un año y el propietario no puede ser su cónyuge, pareja ni familiar hasta el tercer grado.
El plazo para presentar la solicitud de esta ayuda de 525 euros termina el 31 de diciembre de 2026. Se tramita mediante las delegaciones territoriales de la Junta o los Servicios Sociales Comunitarios. Existe también una ayuda autonómica diferente de 192,04 euros, aprobada para pensionistas no contributivos que ya tenían reconocida la prestación a 31 de diciembre de 2025. Esta última se abonó de oficio durante el primer trimestre de 2026 y no necesita una nueva solicitud. Ambas tienen requisitos propios y no están destinadas a quienes únicamente cobran una pensión contributiva.
El bono social eléctrico ofrece descuentos de hasta el 57,5 % durante 2026
La factura de la luz es otro gasto en el que algunos pensionistas pueden ahorrar. El bono social eléctrico mantiene hasta el 31 de diciembre de 2026 un descuento del 42,5 % para consumidores vulnerables y del 57,5 % para vulnerables severos. Para solicitarlo, el titular debe tener contratada la tarifa regulada PVPC con una comercializadora de referencia y reunir los requisitos económicos. Una persona que viva sola puede acceder por el criterio general de renta si no supera 12.600 euros anuales. También existe una vía específica para perceptores de pensiones mínimas de jubilación o incapacidad permanente que no tengan otros ingresos superiores a 500 euros anuales.
El descuento no se aplica sin límites a todo el consumo eléctrico. Además, quienes fueran beneficiarios del bono social de electricidad a 31 de diciembre del año anterior pueden acceder al bono social térmico del ejercicio correspondiente. Esta segunda prestación ayuda a afrontar gastos de calefacción, agua caliente y cocina. Su cuantía depende de la zona climática, el grado de vulnerabilidad y el presupuesto anual. El bono social eléctrico debe solicitarse a una comercializadora de referencia, mientras que el térmico se reconoce sin una solicitud independiente a quienes cumplan sus condiciones.
Los ayuntamientos y la Junta ofrecen otras ayudas a jubilados con pocos ingresos
Los pensionistas con dificultades para pagar alimentos, suministros o gastos esenciales también pueden acudir a los Servicios Sociales Comunitarios de su municipio. Los ayuntamientos disponen de programas propios cuya concesión depende de una valoración social y de sus normas específicas. Por ejemplo, Sevilla cuenta en 2026 con un programa de prestaciones económicas complementarias para personas y familias en riesgo de exclusión o situaciones de emergencia. No existe una cuantía única para todos los municipios andaluces. Los interesados deben consultar en su ayuntamiento qué ayudas están disponibles y qué justificantes de ingresos, empadronamiento y gastos deben presentar.
La Junta ofrece asimismo la Tarjeta Andalucía Junta 65, gratuita para mayores de 65 años residentes en la comunidad. Su modalidad Oro exige ingresos personales inferiores al 75 % del IPREM del año anterior y permite acceder a determinadas ventajas. Además, el servicio andaluz de teleasistencia es gratuito para titulares de esa tarjeta Oro que vivan solos y para mayores de 80 años que vivan solos y dispongan de la tarjeta, entre otros supuestos. Puede solicitarse llamando al 900 92 00 29.
Antes de iniciar cualquier trámite, es importante comprobar qué administración gestiona cada prestación. El INSS se encarga de los complementos de pensiones contributivas, la Junta gestiona el complemento de alquiler no contributivo y las comercializadoras de referencia tramitan el bono social eléctrico. En todos los casos, tener una pensión baja no garantiza cobrar todas las ayudas. Los ingresos, el patrimonio cuando proceda y los requisitos de cada programa determinan su concesión.
Para conocer otras prestaciones disponibles y sus plazos de solicitud, puedes consultar nuestra sección de prestaciones.