Almendras, pistachos y nueces ganan terreno en Andalucía como alternativa al olivar y abren nuevas oportunidades en el campo

Los frutos secos ganan protagonismo como alternativa para diversificar el campo andaluz. Sin embargo, el agua disponible, los costes y las condiciones climáticas determinan qué cultivos pueden resultar rentables.

La apuesta por los frutos secos vuelve a ganar protagonismo en Andalucía. El 21 de octubre de 2026, la Diputación de Jaén destacó el avance de la almendra, el pistacho y la nuez como cultivos complementarios al olivar. La situación es diferente en Almería, donde el almendro lleva años formando parte del paisaje agrícola. Según los últimos datos provinciales contrastados del Observatorio de Precios y Mercados de la Junta, correspondientes a 2024, la provincia contaba con 57.130 hectáreas de almendro en producción. El problema para nuevas plantaciones no es únicamente elegir el fruto más rentable, sino disponer de agua y asegurar su viabilidad.

Almería tiene mucha más superficie de almendro que Jaén, pero casi toda se cultiva en secano

Los datos de la Junta de Andalucía sobre la campaña 2024/25, elaborados con las estadísticas de 2024, muestran que Almería tenía 57.130 hectáreas de almendro en producción. De ellas, 55.100 correspondían a secano y únicamente 2.030 a regadío. Esto significa que más del 96% de su superficie productiva dependía de las precipitaciones. Jaén, por su parte, registraba 6.963 hectáreas, distribuidas entre 4.703 de secano y 2.260 de regadío.

La diferencia también se observa en las cosechas. Almería produjo 13.732 toneladas de almendra con cáscara en 2024, frente a las 7.030 toneladas de Jaén. Aunque la provincia almeriense tenía mucha más superficie, la diferencia de producción era proporcionalmente menor. El contraste refleja la importancia del rendimiento por hectárea y del acceso al agua. Son factores que también condicionan las campañas del olivar y otras explotaciones agrícolas andaluzas.

El pistacho y el nogal ofrecen nuevas posibilidades, pero necesitan condiciones específicas

La Diputación de Jaén puso el foco en estos cultivos durante la III Muestra Provincial de Frutos Secos, celebrada el 21 de octubre. La institución presentó la almendra, el pistacho y la nuez como producciones que permiten ampliar la actividad agrícola más allá del olivar. Su implantación puede ayudar a diversificar ingresos, aunque no significa que los tres cultivos tengan las mismas posibilidades en cualquier municipio.

El pistacho necesita unas condiciones adecuadas de frío invernal y calor durante su desarrollo. Además, pueden transcurrir varios años desde la plantación hasta alcanzar una producción comercial significativa. El nogal también requiere estudiar cuidadosamente el suministro de agua y las características del suelo. Por eso, las condiciones de una explotación del interior de Almería no son necesariamente comparables con las de otra situada en Jaén. El IFAPA ha desarrollado trabajos sobre variedades y estrategias de riego precisamente para adaptar estos frutos secos a diferentes entornos.

La rentabilidad del almendro depende del rendimiento y puede cambiar mucho entre secano y regadío

La inversión inicial no es el único gasto que debe calcular un agricultor. Un informe de costes de producción del almendro de la Junta de Andalucía para la campaña 2024/25 refleja diferencias importantes entre distintos modelos de explotación. Las cifras siguientes son referencias técnicas regionales, no beneficios reales obtenidos por fincas concretas de Almería.

Modelo de explotaciónCoste de referencia por hectáreaRendimiento de referenciaCoste por kg de grano
Secano con baja pendiente792 €209 kg/ha3,79 €
Secano con alta pendiente896 €134 kg/ha6,69 €
Regadío con baja pendiente2.272 €921 kg/ha2,47 €

Las cifras muestran que producir en regadío puede reducir el coste unitario si se consigue un rendimiento suficiente, aunque exige mayores gastos por hectárea. En terrenos de secano con pendiente pronunciada, el rendimiento del modelo es inferior y el coste de cada kilo aumenta. Estos cálculos proceden de modelos técnicos cuyos rendimientos de referencia tienen una base histórica actualizada en costes para 2024/25. No permiten calcular beneficios sin conocer el precio de venta, la producción real, la inversión inicial y los gastos de cada explotación.

El agua y el riesgo climático condicionan las nuevas plantaciones en Almería

El acceso al riego es uno de los aspectos que más debe valorar cualquier agricultor antes de sustituir o complementar sus cultivos. El IFAPA ha desarrollado herramientas y recomendaciones específicas para optimizar el riego del almendro, el pistacho y el nogal, especialmente ante situaciones de escasez. También existen avances en riego de precisión agrícola. Sin embargo, ninguna tecnología elimina la necesidad de contar con recursos hídricos suficientes y autorizados.

El clima añade otro riesgo. Andalucía aprobó en octubre de 2026 ayudas extraordinarias para explotaciones de almendro afectadas por las heladas de primavera, incluyendo las de Almería y Jaén. La medida demuestra que incluso un cultivo adaptado a determinadas condiciones mediterráneas puede sufrir pérdidas importantes por episodios meteorológicos. Antes de apostar por una nueva plantación, resulta necesario estudiar la parcela, la variedad, el plazo de entrada en producción, los costes y la disponibilidad real de agua. La diversificación puede ofrecer oportunidades, pero no garantiza por sí sola una mayor rentabilidad.

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